Dos años

Se acerca la fecha. Dentro de poco, a principios de julio, se cumplirán dos años de funcionamiento de Piedra Papel Libros, un proyecto editorial ya no tan incipiente que, sin embargo, aún sigue habitando en el subsuelo de la industria cultural.

Como el año pasado, llega el momento de concedernos una tregua y hacer balance. ¿Sigue mereciendo la pena? Pues claro, respondo sin pensarlo. Pero hay que pensar a medio plazo y no perder la cabeza (más de lo que ya lo has hecho).

El trecho ha deparado más de una sorpresa. Conocer a buenos amigos, viajar, tomarle gusto a un oficio del que no sabías casi nada antes de empezar. También hay lado oscuro, pero ese te lo reservas; ya saldrá por ahí, quizá en algún cuento de los que hace tiempo que no escribes o en alguna pesadilla torpe, de esas que apenas si puedes recordar cuando despiertas, pero que te acompañan durante todo el día de una manera sorda.

En fin, hay que hacer cuentas -digo- y de manera fría, sin tocar las campanas ni utilizar el cubo de agua escarchada. Y hay que avanzar también. La memoria de otras pérdidas puede servir de mapa.